El principal objetivo de este proyecto es poner en valor el patrimonio natural de playas que actualmente están orientadas al ocio, dando a conocer a la sociedad estos espacios naturales, la biodiversidad que albergan, la posibilidad de renaturalizarlos y la importancia de preservarlos. El fin último es sensibilizar a la ciudadanía haciéndola partícipe de la conservación de los arenales, aportando una nueva forma de ver las playas para lograr un cambio de mentalidad y crear conciencia social sobre la importancia de protegerlas.
Para lograrlo, se ha desarrollado una campaña de participación pública y concienciación social innovadora, basada en la creación de una microrreserva en Playa América, arenal situado en la Ensenada de Baiona, al sur de la Ría de Vigo, que destaca no sólo por su gran extensión o por ser una de las playas de mayor afluencia turística de las Rías Baixas durante el periodo estival, sino también por albergar hábitats costeros de enorme interés desde el punto de vista ecológico como amplios sistemas dunares.
Al igual que otras muchas zonas del litoral, durante décadas esta playa se ha visto afectada por el desarrollo urbanístico y turístico continuado, que ha alterado el equilibrio de sus ecosistemas y puesto en peligro sus valores naturales. Mediante la delimitación de la microrreserva piloto se ha restringido la intervención humana y evitado el impacto causado por actividades como el pisoteo continuado o el uso de maquinaria para labores de limpieza. El fin es mantener estas áreas libres de alteraciones y favorecer una renaturalización progresiva, permitiendo que especies autóctonas desplazadas a causa de la intervención humana colonicen de nuevo estos espacios. Estas aulas vivas de educación ambiental son el escenario perfecto para impartir talleres didácticos de forma entretenida y accesible para todos los públicos y poner de manifiesto la necesidad de mantener el buen estado ambiental de los arenales.